viernes, 13 de marzo de 2015

EMISIONES DE GASES


Medio ambiente|13 mar 2015, 3:25 PM|POR AP
GUARDADO EN:Medio ambiente,emisiones, energía renovable

Emisiones se estabilizaron sin afectar crecimiento, 

dice AIE

PARÍS. Las emisiones globales derivadas de la generación de energía se mantuvieron estables en 2014 no obstante el crecimiento de la economía mundial, según estadísticas difundidas el viernes que podrían ayudar a la concertación a finales de año un histórico acuerdo sobre el cambio climático.

El mayor uso de energía renovable, en particular en China, tuvo un papel preponderante para que las emisiones resultantes de la generación de electricidad se mantuvieran en 32.300 millones de toneladas de dióxido de carbono en 2014, la misma cantidad que en 2013, según la Agencia Internacional de Energía.

La AIE dijo en un informe que las cifras dejan entrever que las políticas para combatir el cambio climático quizá están funcionando mejor de lo esperado a niveles gobierno e industria, lo que ha resultado en una notable reducción del consumo de carbón y un aumento de la energía generada por el sol y el viento.

El próximo director de la AIE, Fatih Birol, describió el acontecimiento como "una sorpresa bienvenida y muy importante" porque muestra que es posible que los países tengan crecimiento económico sin aumentar sus emisiones.

"Los acontecimientos imprimen impulso necesario a los negociadores con vistas a la concertación en diciembre de un acuerdo global sobre el clima en París", agregó.

Las conversaciones de la ONU sobre el Clima en París serían la primera vez que todos los países adoptan medidas conjuntas para reducir las llamadas emisiones de efecto invernadero, que a decir de los científicos, son un factor crucial del calentamiento global.

La secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, la costarricense Christiana Figueres, se refirió a las estadísticas como "una buena noticia" para las perspectivas de las conversaciones de París.

El grupo ecologista Greenpeace dijo en un mensaje por Twitter que "llegó la hora de reducir aún más el CO2 y concretar un #acuerdo del clima en #París2015".

jueves, 26 de febrero de 2015

HUMEDALES

Desde 1900 se han perdido 64% de los humedales del planeta, según datos de la Convención Ramsar. DL/Carlos Reyes
Ecos|26 feb 2015, 12:00 AM|POR AFP
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Autoridades ambientales de Centroamérica analizan medidas para proteger humedales

Desde 1900 se han perdido 64% de los humedales del planeta, según datos de la Convención Ramsar
Desde 1900 se han perdido 64% de los humedales del planeta, según datos de la Convención Ramsar. DL/Carlos Reyes
SAN JOSÉ, COSTA RICA. Autoridades ambientales de Centroamérica, México y República Dominicana se encuentran reunidas esta semana en Costa Rica para analizar los factores que amenazan los humedales de la región y adoptar medidas que eviten su progresivo deterioro.

El Seminario Mesoamericano de Humedales, que se desarrolla del 23 al 26 de febrero, tiene como objetivo compartir experiencias en relación con "el uso racional de los servicios ecosistémicos que dan los humedales", explicó a la AFP Jacklyn Rivera Wong, punto focal de la Convención Ramsar en Costa Rica.

En la actividad participan unos 35 delegados de todos los países del área y cuenta con la presencia de María Rivera, representante de la secretaría para las Américas de Ramsar, un acuerdo suscrito por 167 países de todo el mundo en el marco de las Naciones Unidas (ONU) para proteger los humedales.

"Para las partes contratantes que estamos adheridas (a la Convención Ramsar), esta es la oportunidad de ponernos de acuerdo sobre cuáles son las prioridades de la región", explicó Rivera, quien también es asesora del ministerio del Ambiente de Costa Rica.

Los problemas más sobresalientes en los humedales de América Central, y en los que se enfocan los participantes del seminario, son el cambio de uso de los suelos y la contaminación de las aguas, aspectos que influyen en la seguridad alimentaria.

A los daños ocasionados por las personas, los humedales también están siendo afectados por el cambio climático, cuyo impacto es particularmente grave en Centroamérica y el Caribe, explicó Rivera.

La funcionaria reconoció que Centroamérica está perdiendo áreas de humedales, con lo cual se compromete la disponibilidad de agua para el consumo humano futuro.

Sin embargo, "no estamos completamente seguros de cuánto se han deteriorado, porque una herramienta tan básica como los inventarios nacionales de humedales no los manejamos bien" y "están desactualizados", lamentó Rivera.

Los participantes esperan que el seminario les permita fortalecer su posición como región con miras a la Conferencia de las Partes (COP) de Ramsar que se llevará a cabo en junio con la participación de los 167 estados integrantes.

Desde 1900 se han perdido 64% de los humedales del planeta, según datos de la Convención Ramsar.

CAPA DE OZONO

La capa de ozono muestra signos de recuperación

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) han publicado un documento de síntesis del informe ‘Evaluación científica del agotamiento del ozono de 2014’, que supone la primera actualización completa del estado de la capa de ozono en cuatro años.
Este informe indica que si no estuvieran vigentes el Protocolo de Montreal y los acuerdos asociados, los niveles atmosféricos de sustancias que agotan la capa de ozono se multiplicarían por diez en 2050.
 “Las medidas adoptadas en virtud del Protocolo relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono están permitiendo el regreso de la capa de ozono a niveles de 1980”, asegura el texto.
De acuerdo con los modelos globales, dicho Protocolo evitaría 2 millones de casos de cáncer de piel al año hasta 2030, así como daños oculares y del sistema inmunológico, y favorece la protección de la fauna y la agricultura.
“Hay indicios positivos de que la capa de ozono estará en vías de recuperación hacia mediados de siglo. El Protocolo de Montreal –uno de los tratados ambientales más exitosos del mundo– ha protegido la capa de ozono estratosférico y evita que mayores cantidades de radiación UV alcancen la superficie de la Tierra”, declara Achim Steiner, subsecretario general y director ejecutivo del PNUMA.
Asimismo, la eliminación gradual de sustancias que agotan la capa de ozono ha tenido consecuencias positivas para el clima, porque muchas de estas sustancias son también potentes gases de efecto invernadero.
Sin embargo, el informe advierte que el rápido aumento de determinados productos de sustitución, que también causan incremento de CO2 atmosférico, pueden potencialmente socavar estos logros. La evaluación también señala que hay posibles enfoques para evitar sus efectos climáticos. “Los retos a los que nos enfrentamos son todavía enormes”, agrega Steiner.
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Para Michel Jarraud, secretario general de la OMM: “Las actividades humanas seguirán cambiando la composición de la atmósfera. El Programa de Vigilancia Global de la OMM debe continuar sus actividades de vigilancia, investigación y evaluación para proporcionar datos científicos para comprender y, finalmente, predecir los cambios ambientales, como lo ha hecho durante los últimos 25 años”.
El agujero de ozono antártico se sigue produciendo cada primavera y se espera que este fenómeno continúe ocurriendo durante la mayor parte de este siglo, ya que las sustancias que agotan el ozono persisten en la atmósfera, a pesar de que sus emisiones han cesado. (Fuente: Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente)

LA ANTARTIDA

La órbita terrestre afecta a la estabilidad de la Antártida

Un equipo liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en España, ha descubierto que existe relación directa entre los cambios de la órbita terrestre y la estabilidad del casquete oriental antártico, concretamente en el margen continental de la Tierra de Wilkes (Antártida Oriental). En el estudio, que se publica en la revista Nature Geosciences, han participado 29 científicos de 12 países.
 Este trabajo se basa en el análisis de sedimentos marinos que fueron transportados por icebergs hace entre 2,2 y 4,3 millones de años, y que se han recogido durante una expedición del Integrated Ocean Drilling Program. Los datos obtenidos revelan que procesos climáticos naturales pueden aumentar la respuesta de los casquetes polares ante cambios de energía relativamente pequeños derivados de las modificaciones en la órbita terrestre; se pueden producir subidas y bajadas del nivel del mar de decenas de metros.
 El estudio muestra que hace 2,5 millones de años, cuando las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera eran similares a las actuales, el deshielo del casquete oriental antártico era generalizado.
“Este trabajo ayuda a resolver el misterio de cómo contribuye la órbita de la Tierra alrededor del Sol en la estabilidad de los casquetes de hielo”, explica la investigadora del CSIC Carlota Escutia, del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra, que ha liderado la expedición.
 “Las emisiones de gases de efecto invernadero suponen, sin embargo, una aportación energética mucho mayor que la proporcionada por los cambios en la órbita terrestre”, apunta Escutia.
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El análisis de los sedimentos muestra que la estabilidad del mayor casquete de hielos terrestre está influenciada por la presencia de la banquisa de hielos en los océanos que rodean la Antártida. La banquisa es agua de mar helada que forma un escudo protector alrededor del continente y de los casquetes de la Antártida, y es susceptible al calentamiento de los océanos generado como consecuencia del aumento de los gases de efecto invernadero. “La desaparición de la banquisa puede traducirse en un deshielo de los casquetes y en subidas del nivel del mar de varios metros”, añade Escutia.
Hace millones de años, bajo condiciones de concentraciones de dióxido de carbono altas (como las actuales) y temperaturas del océano un poco más elevadas que las que se registran en la actualidad, los océanos que rodean a la Antártida no pudieron sostener la banquisa. Según destaca la investigadora del CSIC, “la desaparición de este escudo protector permitió que las corrientes oceánicas arrastradas por los vientos penetraran hasta la base de los casquetes, produciendo su deshielo”.
El estudio plantea un potencial deshielo generalizado del casquete oriental antártico en el futuro si no se reducen los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera. (Fuente: SINC)