jueves, 26 de febrero de 2015

HUMEDALES

Desde 1900 se han perdido 64% de los humedales del planeta, según datos de la Convención Ramsar. DL/Carlos Reyes
Ecos|26 feb 2015, 12:00 AM|POR AFP
GUARDADO EN:humedales, medio ambiente, protección

Autoridades ambientales de Centroamérica analizan medidas para proteger humedales

Desde 1900 se han perdido 64% de los humedales del planeta, según datos de la Convención Ramsar
Desde 1900 se han perdido 64% de los humedales del planeta, según datos de la Convención Ramsar. DL/Carlos Reyes
SAN JOSÉ, COSTA RICA. Autoridades ambientales de Centroamérica, México y República Dominicana se encuentran reunidas esta semana en Costa Rica para analizar los factores que amenazan los humedales de la región y adoptar medidas que eviten su progresivo deterioro.

El Seminario Mesoamericano de Humedales, que se desarrolla del 23 al 26 de febrero, tiene como objetivo compartir experiencias en relación con "el uso racional de los servicios ecosistémicos que dan los humedales", explicó a la AFP Jacklyn Rivera Wong, punto focal de la Convención Ramsar en Costa Rica.

En la actividad participan unos 35 delegados de todos los países del área y cuenta con la presencia de María Rivera, representante de la secretaría para las Américas de Ramsar, un acuerdo suscrito por 167 países de todo el mundo en el marco de las Naciones Unidas (ONU) para proteger los humedales.

"Para las partes contratantes que estamos adheridas (a la Convención Ramsar), esta es la oportunidad de ponernos de acuerdo sobre cuáles son las prioridades de la región", explicó Rivera, quien también es asesora del ministerio del Ambiente de Costa Rica.

Los problemas más sobresalientes en los humedales de América Central, y en los que se enfocan los participantes del seminario, son el cambio de uso de los suelos y la contaminación de las aguas, aspectos que influyen en la seguridad alimentaria.

A los daños ocasionados por las personas, los humedales también están siendo afectados por el cambio climático, cuyo impacto es particularmente grave en Centroamérica y el Caribe, explicó Rivera.

La funcionaria reconoció que Centroamérica está perdiendo áreas de humedales, con lo cual se compromete la disponibilidad de agua para el consumo humano futuro.

Sin embargo, "no estamos completamente seguros de cuánto se han deteriorado, porque una herramienta tan básica como los inventarios nacionales de humedales no los manejamos bien" y "están desactualizados", lamentó Rivera.

Los participantes esperan que el seminario les permita fortalecer su posición como región con miras a la Conferencia de las Partes (COP) de Ramsar que se llevará a cabo en junio con la participación de los 167 estados integrantes.

Desde 1900 se han perdido 64% de los humedales del planeta, según datos de la Convención Ramsar.

CAPA DE OZONO

La capa de ozono muestra signos de recuperación

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) han publicado un documento de síntesis del informe ‘Evaluación científica del agotamiento del ozono de 2014’, que supone la primera actualización completa del estado de la capa de ozono en cuatro años.
Este informe indica que si no estuvieran vigentes el Protocolo de Montreal y los acuerdos asociados, los niveles atmosféricos de sustancias que agotan la capa de ozono se multiplicarían por diez en 2050.
 “Las medidas adoptadas en virtud del Protocolo relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono están permitiendo el regreso de la capa de ozono a niveles de 1980”, asegura el texto.
De acuerdo con los modelos globales, dicho Protocolo evitaría 2 millones de casos de cáncer de piel al año hasta 2030, así como daños oculares y del sistema inmunológico, y favorece la protección de la fauna y la agricultura.
“Hay indicios positivos de que la capa de ozono estará en vías de recuperación hacia mediados de siglo. El Protocolo de Montreal –uno de los tratados ambientales más exitosos del mundo– ha protegido la capa de ozono estratosférico y evita que mayores cantidades de radiación UV alcancen la superficie de la Tierra”, declara Achim Steiner, subsecretario general y director ejecutivo del PNUMA.
Asimismo, la eliminación gradual de sustancias que agotan la capa de ozono ha tenido consecuencias positivas para el clima, porque muchas de estas sustancias son también potentes gases de efecto invernadero.
Sin embargo, el informe advierte que el rápido aumento de determinados productos de sustitución, que también causan incremento de CO2 atmosférico, pueden potencialmente socavar estos logros. La evaluación también señala que hay posibles enfoques para evitar sus efectos climáticos. “Los retos a los que nos enfrentamos son todavía enormes”, agrega Steiner.
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Para Michel Jarraud, secretario general de la OMM: “Las actividades humanas seguirán cambiando la composición de la atmósfera. El Programa de Vigilancia Global de la OMM debe continuar sus actividades de vigilancia, investigación y evaluación para proporcionar datos científicos para comprender y, finalmente, predecir los cambios ambientales, como lo ha hecho durante los últimos 25 años”.
El agujero de ozono antártico se sigue produciendo cada primavera y se espera que este fenómeno continúe ocurriendo durante la mayor parte de este siglo, ya que las sustancias que agotan el ozono persisten en la atmósfera, a pesar de que sus emisiones han cesado. (Fuente: Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente)

LA ANTARTIDA

La órbita terrestre afecta a la estabilidad de la Antártida

Un equipo liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en España, ha descubierto que existe relación directa entre los cambios de la órbita terrestre y la estabilidad del casquete oriental antártico, concretamente en el margen continental de la Tierra de Wilkes (Antártida Oriental). En el estudio, que se publica en la revista Nature Geosciences, han participado 29 científicos de 12 países.
 Este trabajo se basa en el análisis de sedimentos marinos que fueron transportados por icebergs hace entre 2,2 y 4,3 millones de años, y que se han recogido durante una expedición del Integrated Ocean Drilling Program. Los datos obtenidos revelan que procesos climáticos naturales pueden aumentar la respuesta de los casquetes polares ante cambios de energía relativamente pequeños derivados de las modificaciones en la órbita terrestre; se pueden producir subidas y bajadas del nivel del mar de decenas de metros.
 El estudio muestra que hace 2,5 millones de años, cuando las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera eran similares a las actuales, el deshielo del casquete oriental antártico era generalizado.
“Este trabajo ayuda a resolver el misterio de cómo contribuye la órbita de la Tierra alrededor del Sol en la estabilidad de los casquetes de hielo”, explica la investigadora del CSIC Carlota Escutia, del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra, que ha liderado la expedición.
 “Las emisiones de gases de efecto invernadero suponen, sin embargo, una aportación energética mucho mayor que la proporcionada por los cambios en la órbita terrestre”, apunta Escutia.
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El análisis de los sedimentos muestra que la estabilidad del mayor casquete de hielos terrestre está influenciada por la presencia de la banquisa de hielos en los océanos que rodean la Antártida. La banquisa es agua de mar helada que forma un escudo protector alrededor del continente y de los casquetes de la Antártida, y es susceptible al calentamiento de los océanos generado como consecuencia del aumento de los gases de efecto invernadero. “La desaparición de la banquisa puede traducirse en un deshielo de los casquetes y en subidas del nivel del mar de varios metros”, añade Escutia.
Hace millones de años, bajo condiciones de concentraciones de dióxido de carbono altas (como las actuales) y temperaturas del océano un poco más elevadas que las que se registran en la actualidad, los océanos que rodean a la Antártida no pudieron sostener la banquisa. Según destaca la investigadora del CSIC, “la desaparición de este escudo protector permitió que las corrientes oceánicas arrastradas por los vientos penetraran hasta la base de los casquetes, produciendo su deshielo”.
El estudio plantea un potencial deshielo generalizado del casquete oriental antártico en el futuro si no se reducen los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera. (Fuente: SINC)

jueves, 12 de febrero de 2015

LAS GALAPAGOS

Islas Galápagos: en el reino de las tortugas gigantes

dpa
ISLAS GALÁPAGOS: EN EL REINO DE LAS TORTUGAS GIGANTES © ISLAS GALÁPAGOS: EN EL REINO DE LAS TORTUGAS GIGANTES ISLAS GALÁPAGOS: EN EL REINO DE LAS TORTUGAS GIGANTES ISLAS GALÁPAGOS: EN EL REINO DE LAS TORTUGAS GIGANTES © ISLAS GALÁPAGOS: EN EL REINO DE LAS TORTUGAS GIGANTES ISLAS GALÁPAGOS: EN EL REINO DE LAS TORTUGAS GIGANTES PUERTO AYORA (dpa) - Las Islas Galápagos, el archipiélago de los animales espectaculares y al mismo tiempo mansos, se ha hecho más accesible gracias a la creciente competencia entre los hoteles, los hostales y las compañías aéreas que vuelan a las islas desde las ciudades de Quito y Guayaquil del Ecuador continental. Los turistas con pocos recursos pueden dormir por una cantidad equivalente a 12 euros (unos 13,5 dólares) la noche y observar casi gratis tortugas gigantes, focas, pelícanos, así como iguanas marinas y terrestres tan largas como un brazo.
Ahora, uno de los escaparates más grandes de la evolución está más cerca para muchos turistas. Cada año, más de 200.000 turistas hacen realidad su sueño en el Pacífico a poco menos de 1.000 kilómetros al oeste de la costa de Suramérica.

Quien quiere dar un paseo entre nidos de alcatraces en islas despobladas y observar familias de pingüinos mientras toma un trago al atardecer debe reservar un crucero, que no es nada barato porque cuesta entre 250 y 800 dólares (entre 220 y 705 euros) al día. Suena un claro silbido. La tortuga gigante de Galápagos mete su largo cuello con su pequeña cabeza y sus piernas macizas debajo del imponente caparazón, que ahora baja a la hierba. La protección es perfecta. Seguramente, algún turista había mostrado poco respeto y quería tocar al coloso. Muchas tortugas gigantes llegan a pesar hasta 300 kilogramos y viven bastante más de 100 años, también aquí, en en el norte de Santa Cruz, la principal isla turística del archipiélago.

La capital de la isla, Puerto Ayora, tiene casi 15.000 habitantes, más de la mitad de la población total de las Islas Galápagos. En el puerto dormitan leones marinos. Taxis acuáticos navegan hacia el otro lado de la bahía. En el mar se balancean pesqueros, cargueros y ferries rápidos que navegan a las otras tres islas habitadas: San Cristóbal, Isabela y Floreana. En ellas también echan anclas algunos cruceros.

Incansablemente, los guías de las Islas Galápagos les echan un sermón a sus grupos de turistas cuando desembarcan en una isla: " Nadie puede salir del camino, tocar un animal o sacar fotos con flash" . Quien fuma o deja caer un papelito se lleva una bronca. Los animales y las plantas del archipiélago con sus alrededor de 130 islas e islotes podían desarrollarse durante casi cinco millones de años casi sin ser molestados. El alemán Harry Jonitz ayuda a los turistas a observar este esplendor único sobre y bajo el agua. Desde hace 20 años trabaja como guía en el archipiélago.

En este momento, Jonitz y el capitán Julio Pachay están parados en el puente del " Treasure of Galapagos" , un catamarán para cruceros con capacidad para 16 pasajeros como máximo. La misma capacidad tiene también el " Tip Top IV" , que se asoma en el horizonte. También el " Galapagos Legend" y el " Silver Galapagos" , cada uno con capacidad para 100 pasajeros, son enanos en comparación con los cruceros que navegan por los mares del mundo, pero en el archipiélago de las Galápagos pertenecen a la categoría de los gigantes. El mar está tranquilo. Hay tiempo para una charla en el puente. " Simplemente había demasiada gente aquí. Menos mal que nuestras autoridades tomaran medidas" , dice el capitán Pachay. En 2007, la Unesco puso las islas Galápagos en la lista roja del Patrimonio Mundial en peligro, también por un flujo migratorio incontrolado y problemas ecológicos. Las autoridades reaccionaron y, entre otras medidas, obligaron a muchos ecuatorianos continentales que vivían ilegalmente en las islas a regresar.

" Para que los turistas no lleguen masivamente a los destinos principales, todos los barcos están obligados ahora a respetar importantes reglas. No pueden dirigirse dos veces al mismo destino en menos de 14 días" , explica Jonitz. Al fin y al cabo, todas las islas son atractivas. Otro alemán, el touroperador Hans Jürgen Creter, subraya que " actualmente, todos los cruceros son vigilados por satélite" . El barco que realiza excursiones adicionales arriesga la pérdida de la licencia. Entre tanto, la Unesco ha retirado su advertencia. No obstante, muchos animales y plantas endémicos siguen en peligro de extinción, porque también en el seno del mundo animal hay luchas por la supervivencia: junto con los seres humanos fueron llegando cabras, ratas y burros que pisoteaban los nidos, comían huevos y les quitan (también en la actualidad) espacio vital a los animales endémicos. Además de Santa Cruz y Española, también Genovesa, Seymour Norte, Bartolomé e Isabela son algunos de los destinos más populares. Quien quiere ver las tortugas gigantes endémicas, que para muchos turistas son el clímax de una visita a las Islas Galápagos, debería planear el viaje adecuadamente, porque la mayoría de esos animales solo viven actualmente en Santa Cruz, Isabela, Santiago, San Cristóbal y Española. Quien solo observa estos animales gigantes en la Estación Charles Darwin en Santa Cruz detrás de pequeños muros en el campo muchas veces se siente decepcionado cuando escucha lo que han visto otros viajeros.

Información básica: Las Islas Galápagos

Cómo llegar: Desde Fráncfort se puede volar a las Islas Galápagos con una escala. El viaje cuesta en verano como mínimo unos 1.100 euros (unos 1.240 dólares). Desde las ciudades ecuatorianas de Quito y Guayaquil, los vuelos cuestan unos 250 euros (unos 280 dólares).

Documentos: El pasaporte tiene que tener una validez mínima de seis meses a la llegada. Los pasajeros que viajan a las Islas Galápagos desde Quito o Guayaquil reciben un visado electrónico. La tasa de entrada al Parque Nacional, de 100 dólares (unos 88 euros) por persona, se tiene que pagar a la llegada a Galápagos.

Cuándo viajar: Todo el año. Siempre se pueden ver los animales. Hay pocos cambios de temperatura. Entre junio y noviembre, las temperaturas máximas alcanzan los 26 grados como promedio.

Salud: Se recomienda seriamente viajar con un seguro de enfermedad válido en todo el mundo. La vacunación no es obligatoria.

Moneda: La moneda nacional de Ecuador es el dólar estadounidense. Un euro equivale a 1,13 dólares (fecha: 11 de febrero de 2015). En Santa Cruz y San Cristóbal hay muchos cajeros automáticos.

dpa tmn pe

Quelle: Deutsche Presse-Agentur GmbH

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